¿Qué está pasando?: Periodismo light


maquinaescribirpor Gonzalo López Barradas

DOS TEMAS:

*120 COLUMNAS EN VERACRUZ, 

*Y DIOS CREÓ AL HOMBRE

 

Por Gonzalo López Barradas, egresado de la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Gonzalo López Barradas, egresado de la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

El sábado 17 de septiembre pasado, en la columna ‘Diario de un reportero’ del  portal Blog Expediente que dirige el maestro Luis Velázquez  nos enteramos que hay 120 columnas que aparecen diariamente en todos los periódicos escritos y digitales contando las de sociales, deportivas y policiacas; inclusive los reportajes que son muy pocos, artículos de fondo, editoriales, crónicas, que son, también escasas, porque los periodistas light y de banqueta no saben hacerlas. No dominan ese arte. Todo esto es una paranoia  porque ¿quién diablos va a leer tantas columnas en un día? Y peor aun cuando en Veracruz hay MIL PERIODICOS y 8 MIL REPORTEROS, según estudios realizados por JDO, en su búsqueda de la verdad.

“Está comprobado que en términos generales, una columna es leída por los políticos que son la mitad de los lectores y la otra mitad la población que en conjunto son viejitos, quienes ya jubilados tienen el tiempo del mundo para leer hasta las páginas del aviso económico, los editoriales, artículos de opinión. Pero si se consideran diez minutos por cada una de las columnas, artículos y reportajes, son doce horas más que una jornada laboral…”

“120 columnas diarias en la prensa de Veracruz  es una locura”, aparte de las desventuras del góber  tuitero. Habría de analizarse, a fondo, qué columnas merecen ser leídas. Es decir, que tengan peso interesante sobre temas  políticos, sociales, económicos, deportivos, religiosos, policiacos de importancia porque de lo contrario estamos inmersos en el dicho del ‘góber en fuga’  quien ha acuñado la frase, refiriéndose a la actividad comunicativa, “estamos viviendo la  ‘rumorología’  como deporte especial en Veracruz” donde todos dicen ser buscadores de la verdad absoluta,  del periodismo de hechos, etcétera.

Vea en los periódicos escritos y digitales cuántos columnistas, articulistas y cronistas,  aparecen  en  los directorios de esos medios cuyos propietarios son contadores, políticos, licenciados,  sicólogos, arquitectos, comerciantes, empresarios de la construcción,  concesionarios  de placas del transporte público, amas de casa y hasta ganaderos. “Los políticos etiquetan a los columnistas de forma más sencilla: Le paga fulano, está al servicio de zutano, es panista, es perredista, es de Morena”.

En fin,  así lo escribe  Luis Velázquez, “cada columnista hace lo que puede. Y sin pontificar porque es facultad de los mesías, y más allá del periodismo de alcantarilla, y de que el periodismo de opinión haya contaminado al periodismo de hechos, la única obligación de cada trabajador de la información, es la verdad…”.

 

Y DIOS CREÓ AL HOMBRE

 

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.

Cuando lo vio solo y triste, le dio una compañera.

A ambos les confirió un privilegio celestial: vivir en el Edén.

Hubieran sido eternamente felices hasta la consumación de los siglos, si no se les hubiera ocurrido probar del fruto del árbol prohibido.

Plutarco Elías Calles creó a Lázaro Cárdenas del Río, y éste a su vez a Manuel Ávila Camacho, quien trajo al mundo a Miguel Alemán Valdés, el cual sacó a Adolfo Ruiz Cortines,  para que diera a luz a su tocayo López Mateos, y éste prohijara  a Gustavo Díaz Ordaz, quien engendrara  a  Luis Echeverría Álvarez, para que éste produjera el advenimiento de José López Portillo que en un arranque de locura creó al gris Miguel de la Madrid quien sin pestañear, siquiera, extendió el dedo índice para levantar la figura de Carlos Salinas de Gortari, paridor de Ernesto Zedillo Ponce de León.

Cada seis años, el omnímodo Dios totonaca, creó a un hombre, con la idea de que fuera como él. Le dio un país y un privilegio que no poseía   soberano alguno en la tierra, ni tirano déspota, ni sátrapa dictatorial, ni mucho menos,  jefe del Ejecutivo nacional electo por voluntad popular: el privilegio de vivir en un edén de lisonjas y ditirambos sin exponerse al ostracismo, así se coma el fruto y derribe el árbol prohibido para hacer leña de él.

Así estaba planeado en Veracruz, pero la cadena se rompió con la llegada de quien quiso ser Dios olmeca para repartir el poder durante 30 años. Lo logró durante 6. Pero a quien dejó para que cuidara los dineros y limpiara y engrasara los eslabones, falló y esa cadena no funcionó a pesar de que el dinero estaba listo, repartido entre quienes iban a seguir en el poder  -primero Silva Ramos, luego Erick Lagos, después Ranulfo Márquez o Manzur  o Carvallo o Tomás Ruiz, o…

Los 10,950 días que iba a perdurar el fidelato en el poder se vino abajo debido a las torpezas políticas  que cometió quien había sido encargado de cuidar el Edén. Quien gozó lo celestial.Se comió, sin discreción alguna, el fruto prohibido y hasta el árbol con todo y hojas y raices. El Dios olmeca que ruge desde muy lejos, al otro lado del mundo, llora  porque el privilegio de los dioses que les fue otorgado por el  principal, se perdió.

Ninguno de éstos volverá para ser Dios de nuevo, porque el dios sexenal en turno quiso crear a uno que se pareciera a él en imagen y semejanza, pero no se pudo. Y esto, seguramente, desaparecerá por siempre  y a  lo mejor hasta la consumación de los siglos olmecas…

rresumen@hotmail.com

 

 

 

 

 

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