Abriendo Brecha: CONCIENCIA TRANQUILA


Por Héctor Saldierna

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Por Héctor Saldierna  Martínez, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la  Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Héctor Saldierna Martínez, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Lo que era previsible sucedió: Javier Duarte anunció su retiro del gobierno del Estado a 48 días de distancia de su terminación oficial bajo el argumento que se dedicará a defenderse del rosario de acusaciones que tiene en su contra, pero especialmente acredita las denuncias realizadas por el gobernador electo Miguel Angel Yunes.

Fue la mañana del martes en el programa de Carlos Loret donde Javier Duarte dijo, entre otras cosas: “El que nada debe, nada teme”. “No he robado ningún peso del erario público”. ”No heredo deuda, sino solamente fue una reestructura”. “Serán las instancias correspondientes las que determinen sí hubo quebranto”. “Tengo la conciencia tranquila”.

Cualquier que hubiese escuchado esas expresiones tendría que restregarse los ojos y limpiado los oídos puesto que no existe ninguna conexión entre lo que se dice y lo que ha pasado en el Estado de Veracruz en los últimos años.

A la pregunta relacionada con los secuestros, homicidios y el sacrifico de decenas de periodistas contestó  que se trata únicamente de una guerra de cárteles.

En esa entrevista, quedó sellado el compromiso que el próximo lunes haya un debate entre Duarte y el gobernador electo Miguel Angel Yunes, en ese mismo espacio televisivo.

No existe una encuesta por ahora que determine  la aprobación o reprobación del hasta ahora gobernador de Veracruz, pero basta con platicar con cualquier veracruzano para conocer el descontento y el alto grado de irritación que prevalece.

Don Froylán López Cancela, fundador de Punto y Aparte, decía en una de sus columnas de la importancia de conocer el punto de vista de amigos inteligentes, pues a través de sus observaciones surgían los comentarios y se pulsaba el sentir de la sociedad.

En ese contexto escuché a una persona que decía que Veracruz se había convertido en la nota roja del país  y es verdad porque no existe un día que haya una información negativa proveniente del Estado de Veracruz, particularmente  relacionada con secuestros y asesinatos.

Algo sucedió en la entidad en estos últimos años que entró en un estado de descomposición. La gobernabilidad ya no existía y por todo el Estado las manifestaciones públicas han sido el común denominador.

Instituciones como la Universidad Veracruzana observaron el quebranto de su patrimonio y recursos millonarios los tiene retenidos desde hace un par de años lo que ha propiciado que no haya obras de mantenimiento y se hayan suspendido diversas actividades sustantivas de una de las universidades más importantes del país.

Los pensionados y jubilados se asoman con horror cada quince días a los cajeros o a los bancos para observar que, en múltiples ocasiones, les retrasan los pagos o, simplemente, no les pagan. Ello ha ocasionado profundo daños en la armonía familiar y en su economía fundamental.

Es de vital importancia la coherencia y ésta se encuentra fundamentada entre lo que se dice y se hace. Cuando se rompe esa línea delgada que tiene que ver con una palabra comprometida, que en años pretéritos era parte del honor de toda persona, ahora lamentablemente se ha perdido.

Y ha sido principalmente la clase política la que ha deshonrado esas prácticas ciudadanas en virtud que durante sus campañas bajan el sol y las estrellas, pero cuando llegan al poder, entonces se olvidan de todo. Lo peor es que llegan al grado de hacer exactamente lo contrario.

Prometen, por ejemplo, que bajarán el precio de la gasolina y lo que hacen es incrementar el costo, con lo que deshonran su palabra, que debería ser el don más preciado.

Hasta hace poco era difícil mostrarle los papeles de su promesa, pero ahora con las redes sociales y los videos son exhibidos en todo lo que da su falta de palabra y su ausencia de honestidad.

Son ahora los momentos de la sociedad civil que tiene que implementar mecanismos de control y frenar a una clase política insaciable que no conoce de límites. El poder reside en el pueblo y tiene que enterarse que lo tiene y  ejercerlo en toda su plenitud.

Y hasta la próxima.

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