Siete Párrafos: Urgente el seguimiento y evaluación periódica de las políticas públicas en Veracruz


promesas_gobernadores_veracruzpor Rodolfo Calderón Vivar

por Rodolfo Calderón Vivar, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
por Rodolfo Calderón Vivar, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Si, todo este espectáculo  está muy bien. Se está mostrando la irresponsabilidad total de un gobernador y su equipo, al administrar los recursos financieros públicos y  la ejecución de programas gubernamentales anuales durante casi seis años de administración de Javier Duarte. Son miles de millones de pesos perdidos por ahí pero también varios programas no cumplidos, obras no realizadas y miles de trabajadores al servicio de la administración duartista que no ejecutaron sus tareas correspondientes  de manera eficiente y eficaz, porque sus respectivos jefes tenían otra idea de lo que era encabezar áreas funcionales de un gobierno del estado.

Pero, ¿que nos garantiza que eso no volverá a suceder nuevamente? ¿Solo la palabra de un nuevo gobernante basta para hacer las cosas bien de aquí en adelante? ¿Es suficiente con las contralorías y el ORFIS para tener, ahora si, un control de la correcta aplicación de los recursos financieros para obras y programas que aporten beneficios y bienestar común en todos los sectores de la entidad? ¿Basta solo con aplicar las normas y mecanismos de la transparencia a través de las instancias correspondientes?

En solo dos años de gobierno que esperan a Miguel Angel Yunes se debe no solo empeñar la palabra de un mandatario sino generar estrategias para que no solo su palabra se cumpla, sino también para cambiar la cultura del aprovechamiento a discreción de los recursos financieros del estado, por parte de políticos que llegan a los puestos para medrar con ellos, ya sea para beneficio personal o de los partidos de donde provienen.

Es el momento de generar una verdadera cultura de la evaluación, con su correspondiente estructura y vías de operación, para que se evalúe de manera periódica los resultados e impactos de las políticas, programas y proyectos prioritarios del gobierno de Veracruz. No bastan las Contralorías, mucho menos el ORFIS, que ya demostró su total inoperancia o contubernio con un gobernador en turno, sino establecer estrategias institucionales de seguimiento y evaluación institucionales que permitan a la ciudadanía conocer, en periodos trimestrales o cuatrimestrales, el avance de cada programa, cada meta cumplida y cada pesos gastado, así como el desempeño,  al frente de las dependencias, de todos esos funcionarios que, al no ser vigilados ni supervisados periódicamente, puede hacer nada, algo,  o todo, pero destinando recursos al cajón personal.

Se trataría  de orientar la gestión pública en Veracruz hacia un verdadero mecanismo de transparencia que permitiera la revisión periódica, y profesional, de los mecanismos de cada área de funcionamiento gubernamental para corroborar que los planes propuestos están en marcha, en cualquier etapa de su proceso para llegar a sus metas finales. Es un ejercicio de evaluación obligado para controlar y regular realmente el funcionamiento de una administración pública y que no dependa de la palabra empeñada de un gobernador, sino de la aplicación de un plan evaluativo mediante el cual se recoja, produzca y difunda información oportuna, confiable y pertinente para corroborar que los programas se están cumpliendo, en tiempo, forma y gasto, e indicando recomendaciones para su mejora continua, abiertas a la consulta de la ciudadanía.

Solo así se dispondría de elementos de juicio sobre la toma de decisiones para asignar recursos y ejecutar políticas públicas gubernamentales en Veracruz. Solo así se asignarían y vigilarían los recursos en función de su aplicación basada en la eficacia, eficiencia, oportunidad y transparencia. Solo así sabríamos hacia donde va el gobierno en el transcurso de los meses que se van consumiendo, para no esperar desastres como el que ahora estamos viviendo en Veracruz.

Ahí si estaría en juego un verdadero ejercicio de rendición de cuentas ante la ciudadanía,  para activar su participación, con algún mecanismo que permita su acceso periódico a información sobre dicha evaluación, con informes claros, entendibles y no técnicos, como acostumbra embrollar la burocracia tecnocrática de muchas oficinas de gobierno. La ciudadanía, así involucrada, sabría también como participar en la gestión de muchos recursos, hoy al oculto albedrío de intereses partidistas y personales. Este nuevo organismo evaluador, con apoyo profesional y ciudadano, podría ser ensayado como una nueva forma de vigilar el correcto cumplimiento de las políticas públicas en el estado de Veracruz.  Sería un cuña certera para que los gobernantes realmente cumplan lo que prometen y no sea cuestión de gallardías, pantalones y carácter recio  de un solo hombre, el dotar al estado con los valores de la honradez, visión de desarrollo y bienestar común que tanta falta han hecho para lograr que Veracruz despegue de la medianía y pobreza en que la han sumido sus gobernantes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s