Se entrega Padrés, Duarte sigue prófugo. Incautan más de cien cuentas de testaferros. Los que siguen. ¿Quién supervisa a los alcaldes?


duarte_padresPor Ricardo Ravelo Galo

 

Por Ricardo Ravelo Galo, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Ricardo Ravelo Galo, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Guillermo Padrés, exgobernador de Sonora, reapareció en la escena pública luego de varias semanas de estar desaparecido, escondido, mejor dicho, luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) enderezara sendas acusaciones en su contra por delitos como malversación de fondos públicos, delincuencia organizada y lavado de dinero.

El panista dijo ser un perseguido político y víctima de una persecución sin sentido; dijo ser inocente de todos los cargos que se le imputan y expuso a diversos medios de comunicación que enfrentará a la justicia “aunque esto sea un proceso largo y doloroso”.

Padrés fue el primer exgobernador en huir tras dejar el cargo, pues se le acusó de diversos delitos que, en su debido momento, no quiso enfrentar, lo que lo llevó a fugarse de la acción de la justicia. Ahora reaparece para demostrar su inocencia, dijo, pues ninguno de los cargos que se le imputan, según él, tiene soporte.

Padrés compareció ante la PGR y de inmediato acudió a un juzgado federal donde está consignada su causa, donde se le sometió a declaración y esperará el vencimiento del término constitucional, lo que determinará su situación jurídica.

Las autoridades federales siguen investigando al exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, prófugo de la justicia, a quien se le acusa de malversar más de 35 mil millones del erario público, recursos que, de acuerdo con las pesquisas de la PGR, fueron desviados a través de empresas fantasmas. Es por ello que la PGR asestó otro golpe que implica a varios testaferros del exmandatario al congelar más de cien cuentas.

Dichas cuentas, según la PGR, fueron utilizadas para desviar los recursos que, ahora se sabe, correspondían entre otros rubros al pago de las participaciones federales de los ayuntamientos, pagos a proveedores que se quedaron esperando sus recursos. En esta vorágine y danza de millones también arrastraron hasta con los fondos que servían para el pago de salarios de maestros y hasta de los jubilados.

Por lo pronto Padrés ya dio la cara. Visiblemente demacrado, con algunos kilos menos, el exgobernador panista de Sonora decidió enfrentar la acción de la justicia y asegura que demostrará su inocencia. Por lo pronto, ya se hizo de los servicios de un importante despacho de abogados para defenderse.

Duarte, sin embargo, sigue evadiendo la acción de la justicia: la Interpol lo busca en más de cien países del mundo, aunque se había dicho que estaba escondido en Chiapas. Sin embargo, la PGR lo negó. Se asegura que el exmandatario veracruzano sigue en el país lo mismo que los exgobernadores de Quintana Roo y de Chihuahua, Roberto Borge y César Duarte, a quienes también se les investiga por malversación de fondos, delincuencia organizada y lavado de dinero.

No existe la menor duda de que el presidente Enrique Peña Nieto tiene que actuar con la congruencia debida frente a los delitos que pesan en contra de los exgobernadores caídos en desgracia por más favores que le hayan hecho, pues se afirma que le financiaron parte de su campaña en el año 2012.

Pero el compromiso que ha hecho Peña Nieto después de enfrentar los escándalos derivados del descubrimiento de la casa blanca fue que se combatiría la corrupción “caiga quien caiga” y sólo así cobraría sentido la llamada Ley Anticorrupción a fin de que no se convierta en letra muerta.

La exprocuradora General de la República, Arely Gómez, fue nombrada al frente de la Secretaría de la Función Pública y tiene el alto compromiso de perseguir a los funcionarios corruptos. A ver si cumple.

Por lo pronto Guillermo Padrés ya dio la cara y decidió enfrentar las acusaciones en su contra aún cuando nadie le cree que en realidad sea un perseguido político. Se le persigue porque mucho debe a la sociedad y a la justicia. Si es culpable, se pide una pena ejemplar, pero si resulta inocente, se le tendrá que exonerar.

La suerte de Javier Duarte no parece ser la misma. Existen demasiadas evidencias de que muchos exfuncionarios de su gobierno –muchos de ellos actualmente cobijados por el fuero, se enriquecieron y son investigados por ello. Larga es la lista de los investigados en Veracruz por la PGR, pues se acaban de incautar más de cien cuentas bancarias, toda una red criminal, que se utilizó para desviar los fondos públicos que sumió al estado en una verdadera crisis política y económica.

Por lo pronto, cuando la cuenta regresiva sigue su marcha para el fin del sexenio en Veracruz, el actual gobernador, Flavino Ríos, está tratando de sacar el barco del fondo. Y aunque no se cree que entregará el buque flotando a Miguel Ángel Yunes por lo menos ya comenzaron a pagarse los adeudos con los ayuntamientos. La federación le acaba de otorgar 586 millones para liquidar adeudos del mes de noviembre, de los cuales poco más de 300 son para los municipios. Le queda una reserva de 200 millones para enfrentar otros temas y se observa que Ríos Alvarado da muestras de querer recuperar la gobernabilidad en el estado, aunque prevalecen las protestas de parte de los sectores que aun no han podido cobrar.

En los próximos días es posible que la Federación otorgue otros fondos más para ir normalizando las cosas, pues se presume que Flavino Ríos tendrá que dejar fondos suficientes para que Yunes Linares arranque su gobierno el 1 de diciembre con recursos y de esa manera pueda tener capacidad de maniobra y de negociación frente al adverso escenario que le tocará enfrentar.

Nadie entiende por qué se dejó agudizar esta crisis política en el estado. Todo es tema de dinero y de tomar acciones concretas ante esta grave problemática que paralizó a Veracruz.

En el Congreso federal sigue la guerra. Alcaldes priistas mantienen tomado el recinto legislativo en protesta por las deudas que no se les han cubierto desde hace varios meses y que, según la PGR, es parte de los desvíos de recursos que realizó Javier Duarte y sus cómplices entre los años 2010 y 2016.

Lo que todo el mundo se pregunta –y resulta lógico que así ocurra –es quien supervisará a los alcaldes para verificar que, en efecto, los dineros realmente se destinen al pago de adeudos, razón de sus airados reclamos. Sin duda ahora que concluyan sus respectivos periodos gubernamentales habrá nuevos ricos y también se espera que algunos otros podrían enfrentar acusaciones por desvío de fondos.

Nada fácil el panorama para el 2017: elecciones de presidentes municipales, investigaciones en contra de exfuncionarios estatales, pues si bien a Yunes Linares no le tocó encarcelar a Duarte todo indica que sí lo hará en contra de los exfuncionarios contra quienes se acredite enriquecimiento inexplicable, actos de peculado o lavado de dinero. Todo indica que la verdadera guerra política apenas empezará el 1 de diciembre.

 

Publicado en: http://www.revistavariopinto.com/vblogger.php?id=356&secc=6&titulo=se-entrega-padra-s-duarte-sigue-pra-fugo-incautan-ma-s-de-cien-cuentas-de-testaferros-los-que-siguen-a-quia-n-supervisa-a-los-alcaldes

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s