¿Qué está pasando?… REPORTE POLÍTICO: HOY COMO AYER


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Foto de archivo, tomada de La Jornada del 6 de mayo de 2004

por Gonzalo López Barradas

 

Por Gonzalo López Barradas, egresado de la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Gonzalo López Barradas, egresado de la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

La historia: después del siete de enero del 2003, se perdió el control político del Estado, y, ante la incapacidad, se recurrió a los secuestros, asaltos y asesinatos.

El gobernador Miguel Alemán, en el mes de abril de ese año, dio instrucciones a varios líderes políticos para que apoyaran la candidatura a la gubernatura de Veracruz de Tomás Ruiz González. Entre esos grupos se encontraba Alfonso Allegretti Mejía, exdelegado de Seguridad Pública y presidente del PRI municipal en Martínez de la Torre. Los apoyos de Allegretti a Tomás Ruiz le costaron la vida; el 30 de abril del 2004 fue acribillado al grito de ¡traidor!; años antes, pertenecía al grupo de Alejandro Montano Guzmán. El subsecretario de Seguridad Pública, Valentín Romano López, corrió a declarar que la muerte de Allegretti fue producto de la guerra en el narcotráfico, pero se le olvidó decir que fue nombrado delegado de Seguridad por Montano, así como calificado en el 2000 como ‘Policía del año’ por el mismo Montano, y 3 años y medio, presidente del PRI municipal también gracias a Montano.

En el mes de noviembre del 2003, Miguel Alemán, también dio línea a los diputados federales en el Congreso de la Unión para que apoyaran la iniciativa del “IVA disfrazado” (impuesto a la producción) de Tomás Ruiz y para que se acatara la instrucción, se presentaron como vigilantes o chaperones a la Cámara de diputados, Flavino Ríos, Secretario de gobierno y Alejandro Montano, secretario de Seguridad. A pesar de ello los diputados Pablo Pavón, de Minatitlán; Mario Zepahua, de Zongolica (quien recientemente había sido liberado de secuestro) y Juan Bustillos Montalvo, del distrito de Álamo, se rebelaron y no votaron la iniciativa.

La respuesta no se hizo esperar: el hijo de Pablo Pavón Vinales fue secuestrado el 4 de enero 2004 y liberado días después. A Mario Zepahua le sacaron un volante firmado por el delincuente llamado  “el Tezonapa”, en el cual mencionaba que Zepahua se había autosecuestrado y que le debía 500 mil pesos. Fue la primera vez que en el noticiero estrella de Televisa, dirigido por López Dóriga, se le daba publicidad, por tres días, a un anónimo.

Al diputado por Álamo, Juan Bustillos Montalvo, por no firmar un desplegado en contra de su compañero en el Congreso, el diputado Miguel Ángel Yunes Linares, también le dieron contestación a su insubordinación: le mandaron a 200 supuestos campesinos del Movimiento de los 400 pueblos, dirigidos por César del Ángel (actualmente recluido en el penal de Pacho) Éste, hacía más de diez años que no se aparecía en el lugar y pedía auditoría al Ayuntamiento que había presidido Juan Bustillos, pero los supuestos campesinos que estaban borrachos se equivocaron e incendiaron la casa del síndico Martín Mejía del Ángel (hijo del líder Nabor Mejía Viniegra, que ya había fallecido). Hubo varios heridos.

Ya en 2003 se sabía que el candidato del gobernador Alemán era Tomás Ruiz, los ataques a los partidarios de Fidel Herrera Beltrán, aumentaron. Esos ataques eran sistemáticos para el alcalde de Orizaba, Martín Cabrera Zavaleta, quien había conseguido que su distrito obtuviera la segunda votación a favor del negro de Nopaltepec, después del distrito de Acayucan, encabezado por Gilberto Guillén Serrano.

También hubo acoso en la prensa en contra de los principales colaboradores de Herrera Beltrán: Ranulfo Márquez, Antonio Benítez Lucho, el gordo Alfredo Gándara y otros. Al mismo tiempo atacaban a Pablo Pavón, Mario Zepahua, Porfirio Serrano y Gilberto Guillén.

 

 

 

ARDE VERACRUZ

     “El 29 de enero 2004, en todo el estado, aparecieron bardas pintadas que decían: “Flavino para gobernador”. A principios de febrero, el joven arquitecto Flavino Ríos Guerrero, hijo del Secretario de Gobierno, muere en un accidente automovilístico, por demás sospechoso, en la autopista Acayucan-Minatitlán; -es la primera vez que cuando estalla una sola llanta, la trasera del lado derecho del vehículo, en vez de irse para el lado izquierdo, se canteó del lado derecho-. Flavino entendió el mensaje y su campaña se desinfló.

El mismo tipo de muerte sospechosa fue cuando se quemó el periodista José Miranda Virgen, quien se atrevió a escribir que los altos mandos policíacos del Estado estaban inmiscuidos en el narcotráfico, después de que se descubrió que el capo Albino Quintero Meraz (alias “El orejón” o “El Beto”)  era vecino del gobernador Alemán en el exclusivo fraccionamiento Costa de Oro, en la ciudad de Boca del Río y Pablo Montano Guzmán –encargado de la seguridad de la familia del mandatario en su residencia del municipio boqueño- no se había dado cuenta.

La versión oficial de la muerte de Pepe Miranda fue por una explosión por fuga de gas cuando el periodista iba a calentar agua para café; el tazón con agua que estaba sobre la estufa ni se movió, pero él se quemó completo.

En el mismo mes de febrero, ante el hecho consumado de que el candidato del PRI a la gubernatura sería Fidel, la clase política tenía miedo de todo. Las amenazas de  “el que se moviera le pesaría” calaron hondo y todo se apaciguó hasta que Alemán inauguró su biblioteca en la sede del PRI nacional. Madrazo le había ganado la partida del juego político con Fidel.

– – – – –

El que se opuso abiertamente contra la candidatura de Fidel fue el diputado Miguel Ángel Yunes. Más que un agravio personal para el oriundo de Soledad de Doblado, la rebeldía era  porque el gobernador no cumplió con su palabra de sacar adelante a Tomás Ruiz (a quien engatusaron con eso de que para mayo venían las campañas para diputados federales), y después de septiembre ya no hizo nada por dedicarse a apoyar la iniciativa de Vicente Fox. El senador Fidel Herrera no respetó nada e hizo precampaña todo el tiempo.

El coraje de Yunes contra Alemán por el asunto de Tomás Ruiz era enorme, pero no se comparaba con su problema personal con Fidel. Odio que hasta la fecha perdura.

Durante la campaña de Fidel, Flavino y Montano pusieron todos los obstáculos. Nunca en la vida del PRI se había visto que un candidato a gobernador estuviera acotado por los priistas que se iban: “que Adolfo Mota se quedara en el PRI estatal, ambos de acuerdo. El cambio en la CNOP y CNC, un total desacuerdo”. El negro Fidel tuvo que lidiar con Eduardo Andrade Sánchez y con Constantino Aguilar Aguilar. Un sector popular desbaratado al mando de Lalo Andrade, que sirvió para imponer regidores impopulares en todos los municipios por órdenes de Alejandro Montano. Un Constantino Aguilar, líder de la Liga Agraria, alentado a votar por Dante Delgado, el segundo candidato de Miguel Alemán, de Montano y de Flavino.

La liga entre estos tres, fue que en el cuatrienio que gobernó Dante, Flavino fue subsecretario y Alemán fue apoyado por Dante para que fuera senador en 1991, obteniendo un millón y medio de votos  (la cifra electoral más importante en la historia de Veracruz) y su candidato, junto con Fernando Gutiérrez Barrios, para que fuera gobernador del 92 al 98, sólo que Salinas de Gortari metió la cuchara y nombró a Patricio Chirinos Calero.

 

Miguel Alemán formó dos frentes en plena campaña para elegir gobernador en 2004:

1.- Contraatacar a Yunes Linares, quien los acusaba de corruptos; pero el fuego lo recibió en la cara el gobernador. Montano, aunque era candidato a diputado, seguía mandando y no respondió; detuvieron al suegro de Yunes con una camioneta robada y lo dejaron libre. Tenía también, Montano, el expediente completo sobre las muertes de dos indígenas otomíes en Ixhutlán de Madero y no realizó ninguna acción legal. ¿Por qué? El diputado Yunes Linares, se metió con todo en contra de Alemán, quien finalmente reconoció los contratos a favor de sus hijos en el equipo de futbol Los Tiburones Rojos incluyendo la publicidad, el 5 de mayo de 2004. El gobernador aceptó todo solo, mientras el Secretario de Seguridad, Alejandro Montano y Flavino Ríos, secretario de Gobierno, se protegían del ataque de Yunes.

Alejando Montano declaró públicamente, durante el enfrentamiento con el diputado Yunes, que “los ingratos deben morir”, esta frase la tomó Miguel Ángel Yunes a su favor; se quejó en la Cámara de Diputados y hasta dos patrullas con policías le pusieron para resguardar su seguridad.

Astuto el exsecretario de Gobierno de Chirinos, agarró la campaña policíaca para demostrar poder a los priistas indecisos, quienes se pasaron al PAN, incluidos los maestros del SNTE, con la aprobación de su líder, Elba Esther Gordillo. Enojado Montano ordenó la invasión del rancho de Yunes en el municipio de Tres Valles. La CROCUT fue la organización invasora y Flavino Ríos el operador, pero no contaban con que hasta policías ministeriales fueron a apoyar al diputado Yunes y por eso despidieron de su cargo al director de la corporación judicial, Mario Marín Zamora. Eran las demostraciones de un gobierno sin control.

2.-Mientras en el PRI, Fidel resistía la embestida de los alemanistas Mauro Loyo Varela, secretario de Salud; Juan Maldonado Pereda, secretario de Educación y Cultura; Flavino Ríos Alvarado, secretario de Gobierno y Alejandro Montano Guzmán, candidato a diputado local plurinominal.

Yunes Linares aseguró que Alemán apoyó con recursos a Fidel aunque éste aparentaba que no había dinero en el partido y por eso Dante vendió varios ranchos de su propiedad para sufragar gastos de su campaña. Si hubo dinero, se perdió.

Le inventaron a Yunes Linares que había amenazado de muerte a Fidel. Versión que se sostuvo durante los meses de enero, febrero, marzo abril y mayo. Fueron los periodistas Fidel Pérez Cruz, del diario Imagen de Veracruz y Carlos de Jesús Rodríguez, dueño de la página de internet Gobernantes.com los que más abundaron sobre ese atentado, después de las elecciones del 5 de septiembre. Escribieron que era preocupante el odio de Yunes contra Fidel y que inclusive los panistas estaban alarmados.

El último grito de Miguel Alemán en contra de Yunes fue: “Yunes se puede morir de un coraje un día de estos”.

Siempre hubo un empeño de amenazar de los alemanistas; jugaban con el miedo.

El alemanismo se acabó. La fidelidad está boqueando con la llegada de Renato Alarcón a la dirigencia del PRI. ¿Qué viene ahora?

Y como esto es un reporte político con historia de ayer, permítanos informarle que esto ‘no acaba hasta que se acabe’…

rresumen@hotmail.com

 

 

   

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