POTERNAS O TÚNELES MILITARES EN VERACRUZ


poternaTexto y fotografías de  Mario Jesús Gaspar Cobarruvias.

Fotografía de Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Fotografía de Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

La palabra Poterna deriva del francés Poterne o “Postigo” y se refiere a una puerta secundaria en una fortificación, ubicándose en una muralla o en los muros de un castillo o dentro de un baluarte. Normalmente se localizan en lugares disimulados u ocultos, permitiendo a los ocupantes del recinto interior salir o entrar sin llamar la atención ni ser vistos. Durante un asedio, una poterna podía actuar de salida, permitiendo a los defensores escapar del cerco y regresar con refuerzos para levantar el sitio o evadir la derrota inevitable.

También podían tener otros usos, como a acceder al foso de un castillo o simplemente como puerta menor en una cerca urbana, facilitando la entrada o salida a las ciudades o fuertes sin necesidad de realizar grandes desplazamientos, Este recurso de la arquitectura militar tuvo su origen, al parecer, en las aportaciones indoeuropeas para las grandes fortificaciones del Asia Menor durante la llamada Edad de Bronce (3000-700 a.C.). Más tarde se aplica a los castillos levantados en la Edad Media (476-1453 d.C.) y finalmente a la fortalezas abaluartadas desarrolladas entre los siglos XV y XIX en Europa y América.

La poterna consistía básicamente en un pasadizo o túnel subterráneo lejos de la mirada común de la gente, por lo que su representación no era frecuente en planos militares, por razones de seguridad, Sus entradas a veces eran disimuladas y estrechas, para facilitar una fácil defensa desde la entrada (en caso de ser ocupadas por los enemigos) o cerrarlas añadiendo muros y tapias. Pero en otros casos eran de generosas proporciones para propiciar salidas sorpresivas de una tropa de ataque o acoger a una derrotada.

El diseño dependía mucho de la geografía, condiciones políticas, recursos económicos y táctica empleada por los defensores y no siempre se hacía a mucha profundidad para poder mantener niveles aceptables de oxígeno para las tropas y las fuentes de iluminación antes de la aplicación de la energía eléctrica.

Dado que es un recurso militar europeo traído a América, es frecuente que estos pasadizos militares den origen a leyendas y mitos sobre su existencia, aunque no haya evidencia física. Por ejemplo, el famoso fortín de Órdenes Militares en la población de Plan del Río, fue construido entre 1815 y 1816 siguiendo el diseño del brigadier de origen venezolano Fernando Miyares y Mancebo, quien a su vez, lo determinó en base al estilo de casamatas poligonales propuesto por el marqués de Montalembert. La idea central era que pocos defensores pudiesen resistir un asedio de fuerzas superiores estando bien protegidos y abastecidos; mientras que a la vez, podían dominar una gran extensión de terreno gracias a la altura y el alcance artillería de tiro parabólico. Bajo estas condiciones y en vista del paraje solitario en la cresta de un cerro de 70 metros de alto donde se haya situado, otras medidas defensivas (trincheras, muros secundarios, empalizadas, etc.) y la propia dureza del terreno, no se contempló añadir una poterna de escape. Sin embargo, la imaginación popular le ha atribuido la existencia de un posible túnel como a otros edificios heredados de los siglos XVIII y XIX en los poblados atravesados por los caminos reales de Veracruz a México.

Una poterna bastante bien conocida, por el alto número de turistas que la visitan, es la ubicada bajo el baluarte de San José en la fortaleza abaluartada de San Carlos en Perote. Construida entre 1770 y 1776, para servir como gigantesco almacén de pertrechos a retaguardia a tres días de distancia por el camino real Veracruz-México. Ayudaría a concentrar tropas para el contraataque y rearmar a las que escaparían, en caso de caer la fortaleza de San Juan de Ulúa y la ciudad amurallada de la Nueva Veracruz en manos de la armada inglesa o de alguna otra potencia en conflicto con el imperio español.

Los muros de esta poterna fueron levantados entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 1771, disponiendo la salida en el foso defensivo, por el lado poniente de la fortaleza. Fue finalizada entre el 1 de enero y el 30 de junio de 1772. Consta de techo con bóveda de cañón corrido y arco de medio punto rebajado. Su túnel se extiende recto y descendente haciendo una curva pronunciada, a lo largo de decenas de metros hasta salir en el interior del flanco del baluarte del poniente o San José. La abertura, que apenas sobresale sobre el nivel del suelo del foso defensivo tiene un arco de medio punto con gruesos bloques y se halla actualmente cerrada. Su diseño de salida se asemeja al de la poterna existente en el castillo de Sortelha, en Portugal. El castillo de Sortelha se alza sobre un risco a 760 metros sobre el nivel del mar, dotado de una arquitectura de estilo románico y se le considera ya construido hacia el año 1220. Cuenta con dos puertas: la que se abre al interior de la villa del mismo nombre y una poterna situada en la cortina sur, está diseñada para dar salida directa al campo.

El general de ingenieros Miguel Ángel Sánchez Lamego (1897-1988), quien destacó como cartógrafo e historiador militar, describe la poterna en su obra EL CASTILLO DE SAN CARLOS DE PEROTE publicada en 1971:

“En el frente noroeste de la fortificación, se tiene además una comunicación que permite el descenso al foso desde el interior del Cuerpo de Plaza y conocida en la fortificación con el nombre de Poterna, y utilizada, tanto para recoger a los defensores del camino cubierto, una vez levantado el puente levadizo, como para permitir la salida de algunas tropas encargadas de verificar un contra-ataque o salida ofensiva. Esta comunicación termina en el foso y se cubre con una fuerte verja de hierro, sin perjuicio de que en caso necesario, pudiera defenderse con ayuda las trincheras elevadas con prontitud en algunos tramos de su recorrido.”

La fortaleza de San Carlos sufrió diversos usos, desde cuartel general y vigía del camino real, hasta centro de concentración y cárcel estatal entre 1949 y 2007. En este sombrío periodo, la poterna de escape fue sellada para impedir la fuga de los reos y usada con fines de castigo por parte de directores de duro carácter.

El DIARIO DE VERACRUZ señala esto en su publicación digital del
31 de octubre de 2013 referente a la fortaleza de Perote:

“Y es que quienes eran recluidos en ese lugar eran sometidos a condiciones extraordinarias debido a las bajas temperaturas que se presentan en el invierno en la región de Perote.

Cada celda en donde dormían decenas de reclusos carecía de puerta y lo único que impedía su salida era una reja metálica que no los protegía del frío, además de que dormían en planchas de cemento: “La gente aquí padecía las bajas temperaturas, en la época de lluvias se enfermaban de los pies por la humedad”.

Pero además quienes violaban las reglas eran conducidos a la celda de castigo, conocida como poterna, donde permanecían una semana, “de viva voz los presos decían que quien se portaba mal, le quitaban la ropa y lo metían en esta celda”.

Este espacio, solo con una reja en su parte exterior, es un conducto oscuro, descendente, el cual en el fondo tenía agua que se filtraba del subsuelo, en donde había todo tipo de alimañas.

“Al estar sometidos a las bajas temperaturas los presos sufrían de hipotermia, de ahí su nombre: poterna, ahí la vemos, simplemente con su imagen lo dice todo”.

En la ciudad de Veracruz se habla a veces de un túnel del tipo de una poterna en el baluarte de Santiago, único sobreviviente de los ocho que custodiaban la ciudad en su etapa amurallada. La referencia es por el pasaje enrejado con escalones descendentes que se puede apreciar en la entrada del edificio principal que aloja el Museo de Las Joyas del Pescador. Sin embargo, se trata del acceso al gran depósito para 550 quintales de pólvora en las entrañas de la fortificación y que le daba sus nombres de “Baluarte de la Pólvora” o “Del Máximo Poder”, por alojar la reserva de pólvora asignada al uso militar en la ciudad.

En el cercano Instituto Veracruzano de la Cultura y que antaño fuera el convento de Nuestra Señora de Belén, existe, además de una cripta subterránea, una abertura que se ajusta en parte a las características de una poterna y que se halla actualmente tapiada. Si se trata, efectivamente, de una poterna y su trayectoria no varía, llegaría al área de lo que fue la Escuela Práctica de Artillería, ubicada junto al baluarte de Santiago y la muralla en el siglo XIX.

Otras historias se cuentan sobre la fortaleza de San Juan de Ulúa, donde se habla de túneles que partirían de ella y bajo el mar llegarían a salir en la costa, en sitios estratégicos de la ciudad de Veracruz o referentes a la muy deformada leyenda de la Condesa de Malibrán. En esta fortaleza abaluartada, las poternas son puertas que dan a las rampas o al foso inundado de agua de mar.

También a este tipo de túnel podría pertenecer el iniciado en la abertura junto al único tramo casi completo de la antigua muralla de Veracruz, situado en el interior de la contrafachada de la antigua Aduana Marítima y hoy sede de la 1a. Región Naval.

Las poternas o túneles militares explican parte de las leyendas de túneles bajo las ciudades hispanoamericanas o en las entrañas de edificios importantes, además de las criptas y sótanos; así como la fascinación que los seres humanos sienten por los espacios bajo tierra como sinónimo de misterio, terror y aventura.

BIBLIOGRAFÍA:

Sánchez Lamego, Miguel Ángel. EL CASTILLO DE SAN CARLOS DE PEROTE. Colección Suma Veracruzana, 1a. Edición, Editorial Citlaltépec, México D.F., 1971.

Calderón Quijano, José Antonio, HISTORIA DE LAS FORTIFICACIONES EN LA NUEVA ESPAÑA, 2a. Edición, Escuela Superior de Investigaciones Científicas, Sevilla, España, 1984.

FUENTES ELECTRÓNICAS:

PARTES DEL CASTILLO: LAS POTERNAS, Castra in Lusitania Blog, jueves, 3 de noviembre de 2011: http://amodelcastillo.blogspot.mx/…/partes-del-castillo-las…

MIGUEL SÁNCHEZ LAMEGO, Publicaciones históricas de la Universidad Autónoma de México: http://www.historicas.unam.mx/…/l…/lecturas/T4/LHMT4_027.pdf

CASTILLO DE SORTELHA, Castillos de Portugal, Agosto 25 de 2013: http://www.castillosnet.org/portugal/informacion.php…

PRESOS DE LA FORTALEZA DE SAN CARLOS EN PEROTE RENDÍAN CULTO A SATANÁS, El Diario de Veracruz, 31 de octubre de 2013:
http://eldiariodeveracruz.com/presos-de-la-fortaleza-de-sa…/

EL BALUARTE DE SANTIAGO, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, E-Facico, Agosto 15 de 2016: https://efacico.wordpress.com/…/08/15/el-baluarte-de-santi…/

¿EXISTEN TÚNELES BAJO VERACRUZ?, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, Enero 24 de 2017; https://efacico.wordpress.com/…/existen-tuneles-bajo-la-ci…/

CRIPTAS EN LA CIUDAD DE VERACRUZ, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, E-Facico, Enero 31 de 2017: https://efacico.wordpress.com/…/criptas-en-la-ciudad-de-ve…/

POTERNA, Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Poterna

EDAD DE BRONCE, Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Edad_del_Bronce…

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