IV. TÚNELES DE ACUEDUCTO BAJO LA CIUDAD DE VERACRUZ


Texto/Fotografías: Mario Jesús Gaspar Cobarrubias

Fotografía de Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

El origen de las leyendas y mitos referentes a la existencia de túneles bajo el Centro Histórico de la ciudad de Veracruz, es muy posible que tenga su origen desde el siglo XVIII con la construcción del primer acueducto exitoso en abastecer de agua potable a la Nueva Veracruz, fundada en 1600 por orden del virrey conde de Monterrey en los arenales de las Ventas de Buitrón frente a la fortaleza en construcción de San Juan de Ulúa.

El desconocimiento técnico de este gran trabajo de ingeniería -que igual sucedió con los puentes de arquitectura románica- aunado a la gran imaginación popular, que convirtió en injustificada leyenda la vida de una dama piadosa y emprendedora como doña Beatriz del Real. Atribuyéndole tintes exagerados, falsos títulos nobiliarios de conde o marquesa de Malibrán y una escandalosa conducta moral que no coincide con los documentos históricos consultados en el Archivo General de la Nación. La falsa y demasiado deformada leyenda narra que viajaba en su carroza por túneles subterráneos desde su residencia en el ya desaparecido rancho Malibrán, kilómetros afuera de la ciudad amurallada.

La única obra conocida que justificaría la leyenda es el viejo acueducto conocido como el Caño del Fraile, construido en la primera mitad del siglo XVIII, tras al fracaso de un proyecto para traer agua del río Xamapa en 1704, autoría de los ingenieros reales Luis Bouchard y Josef Berquin.

La palabra acueducto proviene del latín aquaeductus (conducción de agua), formada por aquae (agua) y ductus que proviene del verbo ducere (conducir). Aunque existían precedentes en civilizaciones más antiguas, fueron los ingenieros romanos, fueron los que pusieron a punto las técnicas necesarias para generalizar el empleo de acueductos.

Estrictamente hablando, el acueducto era un sistema o conjunto de sistemas que permitía transportar agua de forma continua; desde los manantiales naturales, hasta un punto de consumo distante (a veces más de a 50 km de distancia). La mayor parte del recorrido se hacía por canales subterráneos o cubiertos, que se construían por las laderas de los montes, siguiendo la línea de pendiente deseada. Cada cierta distancia se disponían pequeños depósitos (arcas o cajas de agua) para poder regular el caudal o eliminar partículas que pudiera arrastrar el agua. Cuando se debía salvar pequeños desniveles se usaban sifones invertidos, en los que el agua pasaba bajo el obstáculo y volvía a subir al nivel anterior. Sin embargo cuando el nivel era demasiado alto, el acueducto adoptaba la forma de arquería o puente, muy característica y a la que todo el mundo comúnmente llama acueducto, si bien eso es incorrecto, pues define solamente a una parte de la obra y no a su totalidad.

La construcción de acueductos fue una de las modalidades sobresalientes de los ingenieros de diferentes civilizaciones, destacando los romanos y mexicas, por mencionar solo dos grandes ejemplos en Europa y América. Hasta el siglo XXI han sobrevivido el gran acueducto de la ciudad española de Segovia y vestigios del Aochpango o “lugar del camino del agua” en náhuatl.

Existen tipos de acueductos, que podían combinarse entre sí dependiendo de las necesidades de la población y exigencias del terreno:

1) El acueducto DESCUBIERTO es el más conocido actualmente en Europa y América debido al uso de canales y extensa fila de arcos, como los de Segovia y Querétaro, a la vista del público y como atractivo turístico. Era el que necesitaba más previsión y más cálculos. Se usaba para salvar grandes obstáculos del terreno y distancias muy grandes difíciles de salvar para otros tipos de acueductos, que se combinaban a veces con el descubierto. También era frecuente puede hallarse en las grandes haciendas y ciudades para mover los ingenios y fábricas dotados de molinos y otros dispositivos funcionales por la fuerza hidráulica.

2) El acueducto SEMI-ENTERRADO, el más utilizado, es también el menos costoso y el que menor mantenimiento necesitaba. La estructura quedaba a la vista pero protegida de los elementos furiosos de la naturaleza.

3) El acueducto SUBTERRÁNEO, que se utilizaba mayoritariamente para usos agrícolas o para transportar agua potable a ciudades de terreno sin muchos accidentes geográficos. Como tenía muchas filtraciones, esto hacía que el agua se llenase de impurezas. Además, su mantenimiento era muy difícil ya que sólo se podía acceder por respiraderos, en los que el aire se viciaba muy fácilmente. Sin embargo, era mucho más económico que uno descubierto con su pesada obra de cantería.

El Caño del Fraile pertenecía a este último tipo. Recibía este nombre por haberse diseñado y construido bajo la dirección del lego franciscano Fray Pedro Buzeta entre el 3 de febrero de 1723, colocándose la primera piedra el 8 de marzo del mismo año y finalizando el 15 de abril de 1724. El objetivo era abastecer 6 fuentes púbicas de la ciudad amurallada de la Nueva Veracruz y que comenzaron a fluir agua progresivamente entre el 25 de mayo de 1724 y el 3 de mayo de 1726:

La conducción se realizaba a través de un total de 3.76 kilómetros de cañería desde la laguna Malibrán a la Nueva Veracruz. En 1723, la laguna recibía el nombre de Ciénega de Castillo, pues el terreno donde se encontraba ubicada, había sido donado desde 1721 por el virrey Juan de Acuña, marqués de Casafuerte, a don Antonio Castillo en compensación de haber demolido obras de su propiedad para permitir el libre tiro de la artillería en los baluartes de la ciudad. Será hasta 1761, en que serán vendidos a don Juan de Malibrán y Bosques, cuñado de doña Beatriz del Real, quien los adquirió años después. Debido a esta situación, el rancho -a veces llamado hacienda- y la laguna recibieron el nombre de Malibrán y con los años fueron incorporados a la leyenda.

Una cañería o túnel único iniciaba en la laguna, con una tarjea y bajaba en pendiente hacia la ciudad, pasando por una cordillera de médanos de arena fina. El agua pasaba a su vez por una caja de agua y 35 tarjeas de registro para filtrar el agua superficial. Esta parte tenia una longitud de 1942.63 metros entre la laguna y la mencionada caja de agua, y esta distaba 640.29 metros de la muralla utilizando una cañería de dos túneles.

Llegando a la ciudad amurallada, el doble conducto llegaba, auxiliado por 15 tinajillas, hasta la Plaza de Armas (723.88 metros), las fuentes de la Caleta (333.52 metros) y la Merced (174.70 metros) y otros sitios. Construyendo unos 1181.96 metros de cañería y 22 subientes, se logró que el agua abastecíera 6 fuentes, que serían las terminales del acueducto iniciado en la laguna Malibrán. A lo largo de las siguientes décadas, aumentaron hasta 14 en diferentes puntos de la ciudad.

Se tiene la descripción de la obra pero no el plano original, a la vez que se conserva en una de las paredes del Portal de Miranda, casi frente a la desaparecida fuente de San Antonio (en el hoy parque Alvaro Obregón), una lápida de piedra cuya inscripción se grabó el día en que comenzó a correr el agua en la ciudad y dice:

“Esta fuente y cañería la hizo Pedro Buzeta de la orden de Nuestro Padre San Francisco llevando por Maestro Patrón y Protector al glorioso San Antonio de Padua a expensas, solicitud y cuidado de esta muy Noble y Leal Ciudad y Vecindario y de su Gobernador el Coronel Don Antonio de Peralta y Córdoba, se empezó el año de 1723 y se acavó el año de 1725”

Dado que la laguna Malibrán no poseía el caudal suficiente para abastecer permanentemente a la Nueva Veracruz, pues su superficie liquida se reducía notablemente en la época de estiaje, Fray Pedro Buzeta diseñó su acueducto para que se nutriera a su vez de las filtraciones de agua de lluvia procedente de los médanos de arena fina en la superficie. Llenando así la tarjea principal. a través de tarjeas de registro, permitiendo el goteo de esta segunda fuente de agua y haciéndolo casi autosuficiente.

Para comprender mejor este sistema, se puede estudiar el antiquisimo acueducto de la ciudad española de Huelva, construido por los romanos en el siglo I d.C. Trabaja bajo el mismo principio que el Caño del Fraile. El sitio web Imagina65.blogspot.mx lo describe así:

“LA ZONA HISTÓRICA : El Patrimonio dormido

Ubicado cerca del Santuario de la Cinta, de Huelva, se encuentra el Patrimonio más oculto y despretigiado de su ciudad: El acueducto romano. Este, transcurre por el subsuelo de El Conquero hasta el Cabezo de San Pedro, donde hasta principios del s. XX hubo un surtidor en la esquina de la Calle de La Fuente. Esta, debe su nombre a la Fuente que a su vez forma parte del mismo Acueducto.

Desde allí el agua se conducía a otras fuentes situadas en la calle Palacio y en Plaza de las Monjas.

El acueducto se basa en una serie de galerías que recogen el agua de lluvia que se filtra por las capas superiores del cabezo, formando un acuífero por donde los romanos las hicieron discurrir para captar y llevar el agua hasta la población, disponiendo durante su recorrido de diversos respiraderos y cámaras de nivelación.

El acueducto, por tanto, no conducía el agua desde un manantial concreto, sino que se autoabastecía de su propio caudal que distribuía en un sistema de evidente complejidad técnica.

La galería principal del acueducto muestra dos técnicas constructivas diferentes: una adintelada y otra abovedada.

Como sistema de ventilación y acceso al acueducto se utilizaban unos pozos que, excavados desde la superficie del cabezo, llegaban perpendicularmente a la galería. Por termo luminiscencia se ha datado la construcción del acueducto en el siglo I D.c.

La Fuente Vieja, situada en la ladera occidental del Cabezo de El Conquero, en la prolongación de la calle Menéndez Pelayo, en el barrio de Las Colonias, era una de las cámaras de nivelación de la red de galerías del acueducto que quedó al descubierto, pasando a ser considerada popularmente como fuente.

Durante 2000 años el acueducto ha sido el único medio de garantizar agua potable a la población de Huelva, hasta la segunda década del siglo XX.

Por eso, se puede afirmar que el acueducto subterráneo de Huelva ha sido la obra de infraestructura más sólida, singular y de mayor alcance con la que contó la ciudad y, sin duda, por la importancia del abastecimiento que aseguró, la más insustituible.

Aun hoy, totalmente abandonada, la Fuente Vieja sigue drenando un caudal aproximado. de 30.000 litros diarios de agua.

De la magnificencia de esta obra se han ocupado autores como Ibn Adbal-Munim al-Hymyari, Rodrigo Caro, Juan Agustín de Mora Negro y Garrocho, Pascual Mádoz, Rodrigo Amador de los Ríos, Baldomero de Lorenzo y Leal y Richard Ford.

El acueducto y la Fuente Vieja se encuentran en la actualidad en el más absoluto abandono, sin ninguna medida de conservación, ni por parte del Ayuntamiento de Huelva, titular de los terrenos por los que transcurre el acueducto y donde se ubica la Fuente Vieja, ni de la Junta de Andalucía, encargada de velar por la integridad del Patrimonio Histórico Andaluz, del que sin duda forma parte el Acueducto Romano, como bien inmueble de singularísima importancia y sin parangón en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Por ello, es justo solicitar de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Huelva, se adopten con urgencia las medidas cautelares necesarias para salvaguardar la integridad del acueducto y se incoe el procedimiento para la inscripción del Acueducto Romano de Huelva y de la Fuente Vieja en el Catlogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como B.I.C, en tanto que constituyen un inmueble singular que por su historia y utilidad para la ciudad hasta bien entrado el siglo XX requieren una protección específica, más allá de su genérica inclusión en la zona arqueológica de Huelva.”

En un video grabado en 1996 pero publicado hasta 2013, realizado por Patri Romero, del equipo Aguas de Huelva y acompañado del equipo de rescate de Bomberos de Huelva, se muestra la exploración de los túneles subterráneos de este acueducto romano, cuyas dimensiones son ligeramente menores que las de la cañería única extramuros del Caño de Fraile; por lo que sirve para ilustrar muy bien los siguientes aspectos:

1. Si bien los túneles formados por las cañerías única y doble existen bajo la ciudad de Veracruz, las dimensiones de estas son bastante reducidas como para permitir el paso de una carroza con caballos como señala la leyenda. La cañería única apenas alcanza 1.67 metros de ancho y casi lo mismo de alto, con una bóveda de cañón corrido, compuesta por ladrillos de 28 x 14 x 5 centímetros, fabricados en los hornos de los ranchos extramuros. La cañería doble sería sensiblemente menor. En el remoto caso en que un vehículo de cuatro ruedas pudiese entrar, no saldría nunca del acueducto, pues no hay salidas al frente ni arriba y tampoco espacio para girar en sentido contrario.

2. Estas dimensiones obedecieron al criterio práctico de economizar recursos financieros, rapidez de construcción con un mínimo de personal y también para realizar el mantenimiento. Pues los recursos del cabildo de la Nueva Veracruz en el siglo XVIII para las obras públicas se hacían muy frecuentemente sobre impuestos a la entrada de productos determinados por mar y tierra, acumulándose el dinero para pagar las obras, las que se traducían en muy lento crecimiento urbano. Pese a su fama y la riqueza que entraba y salía por su puerto, la Nueva Veracruz no se beneficiaba directamente de la producción de oro y plata que hizo famoso al virreinato de la Nueva España en el siglo XVIII. Por eso también, muchos proyectos quedaron inconclusos, aunque fueran vitales, como el del acueducto de Xamapa o nunca se realizaron como el acueducto de 1704. Habrá que esperar a la época del Consulado de Veracruz (1795-1824) y la aplicación del reglamento de Libre Comercio para vislumbrar una ciudad lo suficientemente saneada como para que la clase comerciante residiese en ella todo el año.

3. La profundidad de estas cañerías de acueducto solía no ser excesiva para facilitar el mantenimiento y reparación de las mismas. En la cañería antes de llegar al centro urbano, se adaptaba a la geografía tratando de no perder la pendiente calculada.Ya dentro del recinto de la ciudad, una profundidad habitual bajo las calles solía ser de 2 metros, como es el caso del acueducto romano de Cádiz. Pero dado el especial terreno arenoso en que asienta Veracruz, la profundidad podía ser menor en algunas partes. Fray Pedro Buzeta también construyó el acueducto de la ciudad de Guadalajara, entre 1731 y 1740, aplicando en ambos el tradicional concepto del acueducto romano que surtía fuentes públicas sin tomas domiciliarias en el momento de su entrada en servicio. Junto a la obra, dejó un manual de mantenimiento titulado ADVERTENCIAS NECESARIAS PARA LA CONSERVACIÓN DE DICHA CAÑERÍA EN ADELANTE, donde recomendaba, entre otras cosas, no desmontar el terreno sobre la cañería para no formar lagunas, no se formaran médanos de arena sobre las tinajillas y no abrirlas para evitar la entrada de fauna nociva y sobre todo, que no pasaran carretas sobre la cañería extramuros para no romperla. Y si eso pasaba, indicaba el procedimiento de reparación.

4. A diferencia de otras ciudades como Puebla y Guanajuato, los túneles del Caño del Fraile, por sus reducidas dimensiones y profundidad, décadas de abandono y el terreno arenoso en que se asienta Veracruz, no son aptos para el turismo, ya que no basta con hallar entradas, se requiere instalar todo un sistema eléctrico para garantizar el paso, evaluar la calidad del aire viciado y las distancias, garantizar el suministro de oxígeno al no funcionar ya los registros y tinajillas, evacuar el agua que esté aún estancada o residual, proporcionar seguridad física y médica, además de hacer las exploraciones necesarias para determinar la dirección, los riesgos y en que partes la bóveda ya está derrumbada, obstruida o en riesgo de colapsar. Esto demanda la inversión responsable de grandes cantidades de dinero y la honrada administración del mismo, con gastos adicionales de capacitación, investigación histórica y publicidad no sensacionalista que desvirtúe el trabajo realizado, convirtiendo la visita en una desafortunada e innecesaria experiencia de muerte subterránea (se recomienda visualizar el video de la exploración dentro del acueducto romano de Huelva (https://www.youtube.com/watch?v=nR9ly1YPfwE).

El Caño del Fraile tenia 154 años abasteciendo a Veracruz (1724-1878), cuando se ordenó el cierre del camino hacia su caja de agua y la laguna. En 1869 se comenzó a traer agua del rio Xamapa por un nuevo acueducto financiado con recursos asignados por don Domingo Bureau cuando servía como funcionario del Imperio de Maximiliano de Habsburgo. Finalmente, el 27 de febrero de 1904 fue inaugurada la Planta El Tejar, cuyas instalaciones generaban suficiente fuerza de bombeo para suministrar el precioso liquido a la ciudad de Veracruz.

Aunque la leyenda de la Condesa de Malibrán mantuvo vivo el recuerdo del antiguo acueducto en la memoria de los veracruzanos, su análisis técnico y la consulta de documentos históricos demuestran claramente que no justifica en modo alguno el uso atribuido en el relato. Por lo que esta parte del mismo, pasa de ser leyenda a un mito producto de la ignorancia de pueblo sobre esta clase de obras de ingeniería hidráulica y civil, más allá del recuerdo deforme de sus oscuras cañerías.

BIBLIOGRAFÍA:

Escamilla Gómez, Minerva Ma. Antonieta. EL AGUA A CONTRATIEMPO. PODER Y CULTURA MATERIAL EN VERACRUZ, SIGLOS XVII-XIX. Tesis de maestría en historia, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y letras, México D.F., 2001.

Icaza Lomeli, Leonardo. DE AGUA Y ARQUITECTURA NOVOHISPANA. Bitácora de arquitectura 16, Facultad de Arquitectura UNAM, México, 2007.

FUENTES ELECTRÓNICAS:

FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE LA NUEVA VERACRUZ EN 1600. L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, E-Facico, 19 de septiembre de 2016: https://efacico.wordpress.com/…/fundacion-de-la-ciudad-de-…/

BIOGRAFÍA DE BEATRIZ DEL REAL (1730-1802), Aguapasada Blog, Uluapa Senior, 9 de julio de 2016:
https://aguapasada.wordpress.com/…/biografia-de-beatriz-de…/

ANATOMÍA Y CONSTRUCCIÓN DE ACUEDUCTOS Blog Tecnología ESO, Pedro Landin: http://pelandintecno.blogspot.mx/…/construccion-de-acueduct…

EL ACUEDUCTO SUBTERRÁNEO DE PEROTE, L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, E-Facico, 1 de enero de 2017: https://efacico.wordpress.com/…/el-acueducto-subterraneo-d…/

LA ZONA HISTÓRICA: El PATRIMONIO DORMIDO, Imagina65 Blog:
https://imagina65.blogspot.mx/…/la-zona-historica-el-patrim…

HACIA LA RECUPERACIÓN DEL ACUEDUCTO ROMANO DE CÁDIZ, UNA OBRA COLOSAL, Marian Campra García de Viguera: http://www.fomento.gob.es/…/1A588F52-B76…/138047/Ju44_49.pdf

I. ¿EXISTEN TÚNELES BAJO VERACRUZ?, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, Enero 24 de 2017; https://efacico.wordpress.com/…/existen-tuneles-bajo-la-ci…/

II. CRIPTAS EN LA CIUDAD DE VERACRUZ, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, E-Facico, Enero 31 de 2017: https://efacico.wordpress.com/…/criptas-en-la-ciudad-de-ve…/

III. POTERNAS O TÚNELES MILITARES EN VERACRUZ, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, E-Facico, Febrero 9 de 2017:
https://efacico.wordpress.com/…/poternas-o-tuneles-militar…/

VIDEOS:

LA FUENTE VIEJA ACUEDUCTO ROMANO DE HUELVA, Antonio Pino Rengel, abril 20 de 2013: https://www.youtube.com/watch?v=nR9ly1YPfwE

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