Alianzas


por Celia Rosado Romero

Por Celia Rosado Romero, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Al apegarse a la definición publicada en la página oficial del Instituto Nacional Electoral, con referencia a los partidos políticos, son: ”entidades de interés público que tienen como fin promover la participación de los ciudadanos en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan y mediante el sufragio universal, libre, secreto y directo.
Pero, es necesario también reconocer que cada uno tiene un proyecto a cumplir según su ideología, así como los valores que sustentan, propuestas y planes de acción política que implementarán al acceder, caso de llegar al poder público, sus estrategias políticas, bajo tal conceptualización, resulta difícil considerar la unificación de partidos disímbolos en sus posturas, unos de centro derecha, otros de izquierda o centro izquierda.
Si bien es cierto la formación de los partidos político son conformados por individuos, rechazando la intervención de organizaciones gremiales o corporativas, deben sustentarse en documentos básicos establecidos en sus estatutos y regidos por la legislación que proceda.
Leer cada uno de ellos, en su intención de integrar un frente único, para ser la respuesta a las demandas ciudadanas, con objetivos no similares en su plataforma, dan al imaginario social una proyección de querer mantenerse en el poder, rechazando su original pensamiento político-filosófico que durante décadas han esgrimido en defensa de sus partidos.
En el fondo la razón es más de politiquería que de verdadero sentir en un cambio estructural, en lo económico-social vigente. Los organismos partidistas en los últimos sexenios han denunciado la necesidad de un proyecto trasformador para salir de la angustiosa crisis que ahoga, tanto en lo social, política, económica y de violación a los derechos humanos de los mexicanos.
El anhelo no se ha cristalizado.
El ciudadano se pregunta, sí el partido blanquiazul se apega a la privatización, mientras el partido amarillo abandera el rechazo a ello, ¿cuál será el resultado de sus propuestas legislativas en aras de un México justo y democrático? en respuesta a las demandas de los electores.
Hace seis años se pretendieron unificar en una alianza, que por sus propias ideologías, no funcionaron para dar el bienestar y la seguridad social que se pretendió. El resultado de las famosas reformas estructurales fue el ejemplo de la imposibilidad de consensar las posturas, unos estuvieron a favor y otros no. Y con referencia a la educación, es hasta hoy que no se ponen de acuerdo para concretizarla en beneficio de la población estudiantil.
Es necesario ir a fondo de la problemática social que arrastra al país a no crecer. Las alianzas para sacar a un partido del poder sin consensar, con un compromiso serio y ético, no es ni fue el medio. Basta recordar el 2000 con la alternancia. Dejaron secuelas que todavía afectan a la nación.
El descredito de los partidos políticos dan como resultado el ingreso de personajes que hasta ahora no han incursionado en las esferas del poder. Son ciudadanos que por su postura en la sociedad se les ha invitado para ser sus representantes, sin embargo por abanderarlos les ha mermado crédito.
Pero, retornemos a la temática de las alianzas.
En la historia de los procesos electoral, en sus convenios de coalición, remontan a las elecciones 1999/2000 con la denominación “Alianza con México”, integrada por seis organismos: Partido de la Revolución Democrática, Partido del Trabajo, Convergencia por la Democracia Partido Político Nacional, Partido de la Sociedad Nacional, Partido Alianza Social, Partido de la Sociedad Nacionalista. Posteriormente, hubo dos. 2003 “Alianza para Todos “. 2008/2009 “Primero México”. En ambos la unión fue entre el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Verde Ecologista de México.
El panorama electoral brota las interrogantes ¿por quién votar? o ¿a quién botar del poder?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s