Descartar a Marichuy


Por Adolfo Roberto Pérez Valdés

Por Adolfo Roberto Pérez Valdés, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Lo que pudo ser una alternativa política para el próximo año deberá descartarse, tal apreciación surge de la reflexión en torno a la postulación de María de Jesús Patricio Martínez (a) Marichuy, para ser candidata independiente y disputar los votos de la elección presidencial de 2018.

Es Marichuy un mero instrumento mediático del TRIUNVIRATO INDÍGENA, que se compone del Congreso Nacional Indígena, Concejo Indígena de Gobierno y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, auspiciador tanto del Congreso como del Concejo.

A fines de mayo, diversos medios informativos divulgaron los acuerdos establecidos por los delegados del Congreso Nacional Indígena, la convocatoria a los pueblos originarios o indígenas estipuló la dinámica de la elección de los delegados.

Uno de sus puntos menciona los llamados Usos y Costumbres, una concepción política que integra un sistema de apartheid de género para las féminas indígenas. El llamado Concejo Indígena de Gobierno se presenta ante la sociedad con el rostro enmascarado o encapuchado, las informaciones de prensa tampoco divulgan quienes integran dicho concejo. Supuestamente son 71 (setenta y uno) sus integrantes.

A esto le podemos llamar ocultamiento u opacidad, elemento execrablemente extendido en la cultura política prevaleciente en nuestra sociedad. Es así que Marichuy es vocera y candidata de una entidad sin identidad ni rostros.

Con esta circunstancia podría bastar para descartar a la vocera María de Jesús Patricio Martínez, pero ocurre que existen mayores elementos para el rechazo de Marichuy como opción electoral para la presidencia.

Es el caso del testimonio de Antonia Vázquez Hernández, una joven indígena Tzotzil, aparecido en el portal SIPSE.COM les agrego el enlace:

http://sipse.com/mexico/usos-y-costumbres-lastres-para-la-mujer-indigena-20007.html

Por supuesto, este testimonio no es el único que evidencia la marginación femenina dentro de las sociedades indígenas agrarias.

Otro aspecto que contribuye a descartar como opción electoral a Marichuy son las atrocidades de “justicia” que cometen las comunidades indígenas. He aquí que la columna ÍNDICE del colega Ruperto Portela en su edición del 29 de junio, bajo el subtítulo llamado INGOBERNABILIDAD EN CHIAPAS.

http://aquinoticias.mx/indice-ruperto-portela-alvarado-163/

En el anterior enlace encontrará el lector diversos casos de ejecuciones de personas a manos de multitudes que los quemaron por supuestos delitos, ilícitos realizados en demarcaciones indígenas en que se ejercitan los llamados Usos y Costumbres. No está demás señalar que las ejecuciones de cualquier tipo no son legales en nuestra sociedad.

Pero tales principios, incluyendo la equidad de género son valores jurídicos que los llamados pueblos originarios o indígenas no aceptan. Así que la votación para Marychuy será en favor de la sumisión femenina y de ejecuciones por incineración.

@adolfoperez58

Publicado en: https://incrospido5.wordpress.com/2017/07/04/descartar-a-marichuy/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s