¿Vamos por buen camino, en la educación?


“La vida no es fácil,
acostúmbrate a ella”:Bill Gates
por Celia Rosado Romero

Por Celia Rosado Romero, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Hace años escribí sobre mi visión de la educación y pareciera que todavía tiene vigencia las reflexiones vertidas. Iniciamos un nuevo ciclo escolar en la Universidad Veracruzana y en el sistema básico y medio superior, y recuerdo con nostalgia los párrafos escritos y con tristeza porque pareciera que no hemos avanzado.
Si bien es cierto el docente lucha por sus derechos laborales y sindicales, también porque el país logre elevar el nivel de conocimientos de sus educandos, pero la encrucijada es, como lograrlo si la “materia prima”, el estudiante, presenta deficiencias en su aprendizaje desde que inicia su trayectoria académica.
La desnutrición y la pobreza son lacerantes que padece México, de ahí emerge la generación que llega a las aulas universitarias, sí consideramos que logre ingresar a ellas; no hay que olvidar que más de 500 mil jóvenes son rechazados por las instituciones públicas de educación superior y los absorbe o el desempleo o se convierten en los famosos “ninis”, lo que equivale desperdicio de recurso humano.
Asimismo, en las últimas décadas la educación paso a manos de la iniciativa privada, de tal suerte que ahora absorbe casi el 50 % de los jóvenes que pretenden estudiar una profesión, la mayoría rechazados de las universidades públicas, producto de las políticas educativas que han recortado al mínimo la inversión a las instituciones escolares gubernamentales, apoyando así al crecimiento de las privadas, calificadas, algunas de ellas, por el Rector de la UNAM como “patitos”,por la escasa calidad educativa que imparten.
Sumemos más circunstancias que envuelven a la educación. Dentro de las propuestas del próximo sexenio, con el casi seguro nuevo Presidente de la República, sus prioridades se centran en las “reformas hacendaría, energética y laboral”, restándole importancia al tema educativo, al no considerar parte de la “reformas estructurales, con el argumento de atraer inversiones del extranjero (El Universal 17/08/2012), olvidando que la escuela es el centro detonador de la producción de conocimientos, y su efecto positivo en las personas y en la sociedad.
Para complementar, en un México donde 7 de cada 10 trabajadores jóvenes no tiene contrato laboral, y por ende, no pueden acceder a créditos para vivienda, y de los restantes sólo el 16% tiene acceso a los servicios de salud, como respuesta de los empresarios al acusar a los empleados de “escasa preparación de los empleados”, que apenas merecen el salario mínimo por su escasa “producción laboral”.
Más todavía. Según el CONEVA en este 2017 existe 55 millones de personas con pobreza alimentaría, considera esta como la escasez para obtener productos de la canasta básica, consecuentemente niños y jóvenes al salir de casa para ir a la escuela apenas un mínimo si reciben una dieta nutricional.
Es así, como el país presenta un panorama desalentador para la actual generación deseosa de ingresar a las universidades públicas para tener una educación profesional y con ello un mejor futuro.
La política educativa, de salud y de empleo, no ha encontrado el camino para darle una posibilidad de estudio a esos millones de aspirantes, y cuando la obtiene, ¿cuál es el resultado de su paso por las aulas universitarias? ¿profesionales con capacidades suficientes para ingresara con éxito al mercado laboral?
Frenéticamente los países de toda América Latina, y México no es excluyente, buscan a partir del ingreso al neoliberalismo, calidad en la educación, pero nadie se pone de acuerdo en su definición.
Es decir, hasta ahora se habla de un concepto asociado a rendimiento académico a través de exámenes estandarizados, con fundamento de un proyecto formativo a la adquisión de ciertos contenidos y habilidades instrumentales para adaptarse a las reglas socio-laborales y económicas vigentes.
Se ha olvidado el precepto de Paulo Freire: la educación es “una herramienta para la práctica de la libertad”. Se hace necesario que los docentes empiecen a profundizar sobre quiénes diseñan las políticas educativas, aunadas a las políticas de salud.
Se nos ha dicho que “vamos por el camino correcto”, desde el sexenio de Calderón y refrendado por Peña Nieto, al intentar reformar y mejorar la educación superior, pero, la interrogantes es ¿cómo se reciben a esos aspirantes, sí desde la educación básica carecemos de una estrategia educativa de enseñanza integral?
Ignoramos que en el proceso previo debe haber experiencias de aprendizaje para generar un cerebro enriquecido, preparado para recibir las etapas consecuentes de aprendizajes, hasta llegar a la etapa de una formación profesional que les permita motivarse.
Pero no, ya nos enfrentamos a políticas educativas como la que se presentó en el Senado al conocer la propuesta del modelo educativo que operará en las primarias y secundarias del país a partir del 2013, en el cual el inglés se convertirá en el segundo idioma; desaparecerán las boletas de calificaciones anuales y el concepto de aprobados y reprobados, además la evaluación de los menores será por trienio.
Lo que importa, actualmente, en este momento de renovación y cambios son las transformaciones educativas que no hablen del paradigma “el futuro de México esta en los jóvenes”, sino en los jóvenes que viven en el presente y demandan nuevos planes y metodologías educativas, para vivir en la realidad, para una educación de calidad, pero sobre todo, la posibilidad de obtenerla como lo marca la Constitución, gratuita
Debo remontarme a un e-mail que se me envió, circulante por la red, de Bill Gates, con la explicación de haber sido invitado a una secundaria para dar una conferencia que motivaría los jóvenes a una vida exitosa.
Dando como resultado una charla de escasos 15 minutos donde les manifestó las 11 cosas que nos se aprenden en las escuelas.
Iniciando con una severa critica a “la política de vida fácil para los niños”, como esqueleto de las políticas educativas que han originado a “una generación “sin concepto de la realidad”, por lo que sentenciò “la vida no es fácil, acostúmbrate a ella”.
Entre los conceptos vertidos les dijo “si crees que tu profesor es duro, espera a tener un jefe. Ese si que no tendrá vocación de enseñanza, ni la paciencia requerida”.
Y para complementar, el paso de los jóvenes por las escuelas, les señaló “la escuela puede haber eliminado la distinción entre excelente, bueno y regular, pero la vida no es así. En muchas escuelas hoy no repites el curso, hacen que tus tareas sean cada vez más fáciles y tienes las oportunidades que necesitas hasta aprobar. Esto no representa para nada a la vida real. Si fallas, estas despedido. Así que acierta a la primera”.
Hoy, que inicia un nuevo ciclo escolar, valdría la pena reflexionar en estos conceptos, tanto estudiantes como maestros y funcionarios, y vivir la realidad que ahoga al país, para que unos y otros se preocupen y ocupen en la responsabilidad que a cada uno nos corresponde.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s