Laguna Verde, el terror atómico montado sobre Caballo Blanco


Texto de Rodolfo Calderón Vivar, egresado de la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
La planta nuclear de Laguna Verde y sus riesgos potenciales, en caso de accidente en sus reactores, se extenderían a varios estados de la república

Famosas fueron, en su momento, las respuestas que dieron representantes públicos,   como Miguel Alemán,   a protestas de algunos sectores de la población respecto al mantenimiento de esa central nuclear en el estado. El ínclito político se lanzó un chapuzón en aguas de la laguna cercana para mostrar la inexistencia de peligro alguno a causa de la radiación emitida por los reactores que ahí funcionan. Sin embargo, Alemán estaba equivocado, pues el problema no es ese, sino las consecuencias de un accidente nuclear.

Bajo esa perspectiva, el año pasado,  el asunto se volvió a discutir, a raíz de  los terribles sucesos de Japón, donde un  maremoto ocasionó que la central nucleoeléctrica de Fukushima parcialmente se destruyera, provocando una tragedia de incalculables proporciones al regarse la radiación en parte del territorio japonés, afectando a millones de personas y generando una contaminación que durará cientos de años, con la correspondientes tasa de enfermos y muertos por cáncer, que el fenómeno nuclear ocasiona.

¿El proyecto minero "Caballo Blanco" alterará la tranquilidad sísmica en la región donde se ubica la planta nuclear de Laguna Verde?

Una vez más, hubo otra respuesta de funcionarios públicos, ahora integrada por técnicos de la SENER y el propio Gobernador del Estado, Javier Duarte de Ochoa, quienes el 15 de marzo de 2011, realizaron una visita de inspección a Laguna Verde y zonas aledañas para, según ellos, tranquilizar a la población respecto a la posibilidad de que sucediera un accidente similar como el ocurrido a la central nuclear de Fukushima, en aquellos días –y aún hoy- regando radiación en rededor. Su intención era revisar las instalaciones y sus reglas de seguridad  para garantizar que no hubiera posibilidad alguna de que ante un fenómeno similar se originara un accidente en la planta veracruzana.

Al otro día de la rápida inspección, un boletín de empresa emitido por el gobierno del estado, ponía en boca del gobernador, Javier Duarte, las frases tranquilizadoras para los veracruzanos:

Como lo ha señalado la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas (Cnsns), tanto por Continúa leyendo “Laguna Verde, el terror atómico montado sobre Caballo Blanco”

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